La idea de las astucias literarias surgió gracias a las notas y comentarios de literatura de Ricardo Garibay (Tulancingo, Hidalgo, 1932-Cuernavaca, Morelos, 1999). Tanto en sus libros y artículos de prensa como en sus programas de radio y televisión, el periodista y escritor ofrecía al lector-oyente-espectador genuinos deslumbramientos narrativos. En sus memorias comentó haber tomado el nombre del libro Astucias literarias, publicado en 1971 por su amigo el filósofo Emilio Uranga (México 1921-1988).

“El rubro me anima mucho por su poder de sugestión y porque entraña la desembocadura de una vida dada a la literatura. Parece provenir de Gracián y luego de Borges, y de ambos lo tomó Emilio —escribió Garibay—, y me hace fácil atrapar en los textos esos felices o astutos instantes en que se juntan dos o más palabras y se abre una inesperada intelección del mundo”.

Para Borges, la astucia literaria tendría que ver con la emoción del texto. En su célebre entrevista con Bernard Pivot para el programa Apostrophes, el escritor argentino comentó algo acaso inusitado al provenir de uno de los autores más intelectuales.

“En el presente intento escribir con inocencia, intento no pensar en teorías, trato simplemente de expresarme, de contar una fábula, componer un poema. No concibo la literatura como un juego de palabras, como un juego de lógica… Toda mi obra tiene sus raíces en la emoción”.

Atrapar esa emoción genuina de la literatura y transmitirla al lector es el reto de este blog de Astucias literarias…